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Noviembre 2008
Manteniendo tu postura
Enfrenta este invierno de ropa pesada, extremidades entumecidas por el frío y hombros caídos. Una postura derecha, y unos músculos bien entrenados, mantendrán tu cuerpo y espíritu de buen ánimo. Usa los siguientes consejos para mantener tu cuerpo flexible durante los meses más fríos del año.
Ejercicios para los músculos de apoyo
Ponte en posición de flexión apoyándote sobre los codos y no sobre tus manos, manteniendo los hombros abajo. Asegúrate que tu cuerpo forma una línea recta y que no estás arqueada como un puente. Tus hombros y cuello, deben estar rectos, ni muy abajo ni muy arriba. Con movimientos alternantes, levanta un poco del piso cada pie, y mantenlo arriba mientras cuentas lentamente hasta 20. Para un nivel más avanzado de estado físico, sube y baja suavemente la pierna (mientras cuentas) para reforzar el efecto. Estás entrenando las partes más importantes de tus músculos de apoyo, desde tus hombros, lo largo de tu espalda, estómago y hasta tus glúteos.
Una excelente postura, todos los días
Aquí tienes algunos trucos para hacer las actividades cotidianas, de forma mucho más fácil, y proteger y fortalecer tu postura sin ningún esfuerzo. Es mejor levantar cargas pesadas inclinándote, doblando las rodillas con la espalda recta. También usa ambos brazos, incluso para cargas livianas durante largas distancias. Y asegúrate de relajar los hombros, para que no se encalambren.
Trabajar durante un periodo largo en una posición sentada, es más demandante para el cuerpo, de lo que podrías pensar. Es mejor sentarse con las rodillas, los glúteos y la espalda, en un ángulo de 90 grados respecto una de la otra. Mientras trabajes en un escritorio, tus antebrazos debes descansar un poco sobre la base de la mesa, de manera que los codos estén doblados de nuevo, en un ángulo de 90 grados, y se puedan mover libremente bajo tus hombros. Levántate de vez en cuando para ayudar a relajar los músculos.
Tu voz es buena para tu postura
Es increíble, pero cierto. Los ejercicios de canto y de voz, te ayudan a mantener una postura óptima. Tener los músculos sueltos, la postura recta y respirar profundo, hacen que tu voz suene más plena y se oiga más placentera. Es mejor estar de pie para hacer este ejercicio. Respira inhalando y exhalando desde tu estómago, de manera que éste ascienda y descienda. Mira al frente. Habla o canta y luego cambia de postura hasta que encuentres una en la que tu voz suene lo más relajada y plena posible. Una vez la encuentres, habrás descubierto tu postura ideal.










