ARTÍCULOS NUEVOS CADA MES

Septiembre 2009

Tu masajista eres tú

Los masajes hacen que los músculos se suelten, se relajen y se llenen de energía. Pero no todo el mundo sabe cómo hacerlo: no hace falta que esperes a tu próxima cita con el masajista o a que tu pareja vuelva de trabajar. Puedes relajarte rápida y fácilmente haciéndolo tú misma y tratándote bien cualquier día.

Auto masaje –prevención y tratamiento.
Puedes masajear las partes doloridas o tensas para aumentar la circulación y potenciar los procesos de curación. Si tienes buena salud, los auto masajes te ayudarán a prevenir la tensión corporal. Realiza auto masajes utilizando tus propias manos, una banda para masajes u otros sencillos instrumentos. Conseguirás aumentar el efecto si utilizas una loción corporal como NIVEA body Triple Acción.

¿Cómo se hace?
Para empezar, establece lo que quieres conseguir con el auto masaje. Las caricias lentas y delicadas calmarán y reducirán la hinchazón. Si haces movimientos más rápidos y activos, te resultará más estimulante y revitalizarás tu cuerpo. Algunos objetos domésticos son perfectos para utilizarlos como herramientas para el masaje. Por ejemplo, llena una bolsa de tela con medio kilo de arroz crudo y deslízalo lentamente por el cuero cabelludo y la cara. Si además le añades lavanda seca, la sensación de relajación será aún mayor.

Un masaje con pelotas de tenis ayuda a relajar un cuello tenso. Mete dos pelotas de tenis en un calcetín y ata un nudo al final y otro a la mitad, entre las dos bolas. Túmbate y coloca el calcetín debajo de tu cuello; después empújalo arriba y abajo, utilizando los extremos para controlar el movimiento. El calcetín con pelotas de tenis también lo puedes utilizar para relajar la espalda. Asegúrate de que hay suficiente espacio para la columna vertebral entre las pelotas de tenis, para no masajearla. En las zonas especialmente tensas, mantén brevemente la intensidad de la presión.

Tu estómago, incluyendo tu sistema digestivo, te agradecerá un masaje con una bola pequeña y suave. Comienza en la parte de abajo del estómago y haz que avance, haciendo pequeños círculos, rodando, hacia tu pecho. Después, haz que ruede hacia el lado izquierdo y después que dé la vuelta hacia su posición inicial. Repite este ejercicio varias veces.

Califica este artículo

(Calificación: 105, Promedio: 3.96)

www.nivea.com.co